Georgetown (EFE).- Guyana is approaching the September 1 elections with its economy having expanded by 63% in 2022 and 43% in 2024, driven by a surge in oil production. President Irfaan Ali enters the race strengthened by this economic upturn, yet rising living costs have sparked growing public dissatisfaction. n nAlthough the oil sector has not dominated the campaign, political candidates have made numerous pledges reflecting the anticipated benefits of hydrocarbon wealth. n nAli, head of the People’s Progressive Party/Civic (PPP/C), has proposed expanding social programs, including retirement pensions, public assistance, and school scholarships for children. n nOpposition leader Aubrey Norton, representing the Alliance for National Unity (APNU), has introduced a ‘Rent-to-Own’ housing initiative as part of the coalition’s broader anti-poverty strategy, which would involve state-funded public housing construction. n nWhile these electoral promises are fueled by the country’s rapid economic transformation, some citizens remain skeptical, noting they have yet to experience tangible improvements from the oil boom. n nImprovements exist, but challenges persist n nOther parties contesting the election include the Alliance for Change, the Guyanese Movement Forward, the Assembly for Liberty and Prosperity, and Invest in the Nation, led by businessman Azurddin Mohamed, who faces U.S. Treasury sanctions over corruption allegations in Guyana. n nMary Braithwaite, a vendor selling vegetables at a makeshift stall in one of Georgetown’s municipal markets, says the rising cost of living in this oil-rich economy is hindering her ability to improve her life. n n”I haven’t decided who to vote for. I still have to figure out what to eat and what to feed my children tonight,” she told EFE. n nSharda, another vendor, noted that while life has improved over recent years, “the situation remains precarious.” n n”The scholarships, especially for school, helped me support my children, but I still struggle to afford my stall’s rent,” said the 34-year-old woman. n nGuyana’s economic transformation n nFor some, however, the oil economy has brought real benefits. Satesh Persaud, a 29-year-old contractor, said business has surged since oil production began. n n”There’s much higher demand for housing construction now. The only issue is the shortage of skilled labor,” he explained. n nCommercial oil production off Guyana’s coast began in 2019, marking an economic revolution for a nation previously reliant on mining (gold and bauxite) and agriculture, particularly rice and sugar exports. n nIn 2012, gold exports brought in over $716 million, making it one of the country’s top revenue sources. Today, oil revenues have surpassed these traditional sectors. n nEconomic gains from oil n nIn 2024, Guyana earned approximately $2.6 billion from its share of oil profits and royalties, contributing to optimistic economic forecasts. n nThe International Monetary Fund (IMF) projects Guyana’s economy will grow at an average annual rate of 14% over the next five years, following the record 63% growth in 2022. n nCivil society activists argue that economic gains are being used as political leverage in the September 1 elections. n nAlfred Bhulai, former advocate for Transparency Guyana, said citizens are not demanding greater accountability for oil wealth, and political parties are manipulating key issues to attract voters. n n”It sounds good, promises a lot, but delivers nothing concrete,” Bhulai told EFE, adding that candidates are focused on convincing voters “who can best capitalize on oil revenues.” n
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Guyana llega a las elecciones en pleno auge económico pero con cierto descontento social
Georgetown (EFE).- Guyana, cuya economía creció un 63 % en 2022 y un 43 % en 2024 gracias al auge petrolero, llega a las elecciones del próximo 1 de septiembre con el presidente Irfaan Ali fortalecido por la bonanza, aunque el aumento del costo de vida genera descontento social. n nSi bien la campaña política no se ha centrado principalmente en el sector petrolero, los candidatos han realizado numerosas promesas que reflejan el uso de la riqueza que emana del crudo. n nEl presidente Ali, líder del Partido Progresista del Pueblo/Cívico (PPP/C), adelantó planes para aumentar varios programas de apoyo social, como pensiones de jubilación, asistencia pública y becas escolares para niños. n nAdemás de los aumentos propuestos en los programas sociales y las becas, el líder de la opositora Alianza para la Unidad Nacional (APNU), Aubrey Norton, anunció un programa de ‘Alquiler con Opción a Compra’ como parte de la «estrategia de reducción de la pobreza» de la coalición, que básicamente implicaría que el Gobierno construya vivienda pública. n nAunque estas promesas electorales se ven impulsadas por la vertiginosa realidad económica del país, algunos guyaneses dudan de su impacto real debido a que todavía no se han visto beneficiados por la bonanza petrolera. n nHay mejoras, pero la situación sigue siendo precaria n nAdemás del PPC/C y APNU, participan en los comicios la Alianza para el Cambio, el Movimiento Guyanés Adelante y la Asamblea para la Libertad y la Prosperidad. n nTambién concurre el partido Invertimos en la Nación, liderado por empresario Azurddin Mohamed, sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en el marco de acciones contra la corrupción pública en Guyana. n nMary Braithwaite vende verduras en un puesto improvisado en uno de los mercados municipales de Georgetown. Ella siente que el costo de la vida en la economía petrolera de Guyana le está frenando el acceso a una vida mejor. n n«No he decidido a quién votaré. Todavía tengo que decidir qué comer y qué darles de comer a mis hijos cuando llegue la noche», se lamenta a EFE la vendedora. n nSharda, otra vendedora, comenta a EFE que aunque la vida ha mejorado mucho en los últimos años, «la situación sigue siendo precaria». n n«Las becas, especialmente la escolar, me resultaron muy útiles para ayudar a mis hijos, pero todavía me cuesta pagar el alquiler del puesto», explica esta mujer de 34 años. n nLa evolución de la economía de Guyana n nLa economía petrolera ha sido, no obstante, favorable para algunos guyaneses, como Satesh Persaud, una contratista de 29 años. n n«Estamos haciendo muchos más negocios desde la llegada del petróleo. Hay más demanda para construir casas y apartamentos, el único problema es la escasez de mano de obra», señala. n nLa producción comercial de petróleo en la costa de Guyana, que comenzó en 2019, ha supuesto una revolución económica en un país que era pobre y cuyo crecimiento dependió durante décadas del sector minero (oro y bauxita) y de la agricultura, con la exportación de arroz y azúcar. n nPor ejemplo, Guyana obtuvo más de 716 millones de dólares en exportaciones de oro en 2012, convirtiéndose este metal en una de las fuentes de mayores ingresos del país. pero en la actualidad, los ingresos petroleros han reemplazado a los otros sectores. n nLa bonanza económica en Guyana n nEn 2024, Guyana obtuvo unos 2.600 millones de dólares provenientes de su participación en las ganancias del petróleo y las regalías, lo que ha contribuido a las proyecciones económicas favorables del país. n nEn 2025, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha proyectado que la economía de Guyana crecerá un promedio del 14 % anual durante los próximos cinco años, después del récord del 63 % alcanzado en 2022. n nVarios activistas de la sociedad civil estiman que se utiliza la economía como moneda de cambio político en las elecciones del 1 de septiembre. n nEl exdefensor de Transparencia Guyana, Alfred Bhulai, considera que los ciudadanos no están utilizando las elecciones para exigir una mayor rendición de cuentas por la riqueza petrolera, y que los partidos políticos están manipulando ciertos temas para atraer votantes. n n«Suena bien, promete mucho, pero nada tangible», critica en declaraciones a EFE Bhulai, quien sostiene que los candidatos se han enfocado en demostrar «en quién se confía para sacar el máximo provecho del petróleo».