In recent years, Mexico’s energy sector has undergone structural changes that have redefined the state’s role. However, 2025 marks a pivotal year in which these transformations have been consolidated, particularly within Pemex. Key developments include the company’s transition from a State Productive Enterprise to a Public Enterprise, adjustments to its fiscal regime, and the introduction of a Strategic Plan. These reforms aim to position Pemex as a cornerstone of national energy sovereignty and security while improving operational efficiency to eliminate the need for recurring fiscal and financial support, which previously burdened public finances.
This analysis examines Pemex’s production trends and financial performance between 2019 and 2024, along with federal support received. It also evaluates the Strategic Plan 2025–2035 and identifies inconsistencies in the 2026 budget projections that raise concerns about the feasibility of achieving production and financial targets in the coming years. These insights are crucial for shaping the 2026 Economic Package.
From 2019 to 2024, Pemex’s liquid hydrocarbon output averaged 1.7 million barrels per day (Mb/d). However, crude oil production declined from 1.6 Mb/d to 1.4 Mb/d over the same period, while condensates grew in significance, reaching 274 thousand barrels per day in 2024. Natural gas output also trended downward, falling from 4.8 billion cubic feet per day (Bcf/d) to 4.5 Bcf/d, despite a temporary rebound between 2021 and 2023.
These results fall short of initial production goals. In 2019, Pemex aimed to produce 2.6 Mb/d—34.6% above actual output. Excluding condensates, the shortfall reaches 46.1%. Even after revising the target to 1.8 Mb/d in 2023, the company failed to meet its objective.
Pemex’s total revenues between 2019 and 2024 were volatile. Sales of goods averaged 526.5 billion pesos, while other income—primarily federal transfers—averaged 264.8 billion pesos and was the main driver of revenue fluctuations. In 2021 and 2022, these transfers accounted for 44.0% and 47.6% of total income, respectively, indicating that revenue growth stemmed more from government support than operational improvements.
Operating expenses averaged 763.9 billion pesos annually. Operational spending, including personnel and pensions, averaged 240.2 billion pesos. Physical investment averaged 317 billion pesos, with notable increases of 23.5% from 2020 to 2021 and 16.1% from 2021 to 2022, driven by infrastructure projects like the Olmeca refinery and the National Refining Plan. Interest and debt payments represented 17.4% of total spending—higher than the 13.9% average between 2014 and 2018—limiting investment capacity.
Since 2021, Pemex has reported positive financial balances. However, this outcome relies heavily on federal transfers. Without these extraordinary inflows, the company would have recorded average deficits of 237.4 billion pesos.
Federal support for Pemex totaled 2.4 trillion pesos between 2019 and 2024, primarily through equity injections and reductions in the Hydrocarbons Revenue Duty (DUC). While equity injections strengthened the company’s balance sheet, DUC reductions acted as fiscal relief, lowering tax payments and improving cash flow.
The 2026 budget marks the initial phase of the Strategic Plan 2025–2035, which outlines long-term technical and financial objectives. Key goals include increasing reserves to sustain 10 years of production, achieving 1.8 Mb/d output, developing priority fields, boosting gasoline and diesel production by 43% and 68% respectively, and reducing debt by 20.8% by 2030.
Financing mechanisms include $12 billion in pre-capitalized notes and 250 billion pesos in investments, with at least half expected from development banks. However, the 2026 budget allocates 251 billion pesos to exploration and extraction—a 8.05% decrease from 2025—despite the sector’s critical role in future output. Refining is set to receive an average of 17 billion pesos annually through 2035, exceeding previous investment levels. Personnel expenses are projected to rise by 4.2% in 2026, with slower annual growth expected thereafter.
Although the Strategic Plan forecasts positive financial balances from 2025 to 2035, internal documents presented to Pemex’s board indicate negative results from 2027 to 2031. This discrepancy raises doubts about the company’s ability to achieve self-sufficiency by 2027, as envisioned.
The Strategic Plan envisions Pemex reaching 1.8 Mb/d and eliminating reliance on federal support. However, the 2026 budget’s reduced exploration funding and rising personnel costs challenge this outlook. While financing tools like development bank loans and pre-capitalized notes offer alternatives, their success depends on effective design and execution, as they entail future obligations for the federal government.
— news from CIEP – Centro de Investigación Económica y Presupuestaria
— News Original —
Pemex y su Plan Estratégico: Rumbo al Paquete Económico 2026
1 Pemex en transformación n nEn los últimos años, el sector energético mexicano ha presentado cambios que han redefinido el papel del Estado en este ámbito. Sin embargo, 2025 se distingue como el año donde dichas modificaciones se han consolidado y profundizado, particularmente en Pemex. n nEntre los cambios se encuentra el paso de Empresa Productiva del Estado a Empresa Pública, la modificación de su régimen fiscal y la presentación de un Plan Estratégico. Las medidas buscan consolidar a Pemex como pilar de soberanía y seguridad energética y optimizar su desempeño operativo para eliminar los apoyos fiscales y financieros que, en años anteriores, han representado un costo para el erario. n n1.1 Objetivo del documento n nEl presente documento analiza la evolución de la producción y del balance financiero de Pemex, así como los apoyos que la Federación le ha otorgado. También revisa el Plan Estratégico 2025–2035 y señala las discrepancias del presupuesto 2026 previsto en dicho Plan, que ponen en duda el cumplimiento de las metas productivas y financieras para los próximos años. Este análisis ofrece elementos clave para la discusión rumbo al Paquete Económico 2026. n n2 El presente de Pemex n nPemex ha enfrentado retos productivos y financieros que han condicionado su operación. Por ello, se analizan sus resultados de producción y desempeño financiero entre 2019 y 2024, para conocer el presente de la empresa. n n2.1 Desempeño productivo n nEntre 2019 y 2024, la producción de hidrocarburos líquidos de Pemex tuvo una tendencia estable, al promediar 1.7 Mbd (Figura [t:produccion]).Sin embargo, la producción de crudo se redujo de 1.6 Mbd en 2019 a 1.4 Mbd en 2024. Mientras que los condensados se convirtieron en un componente importante de la producción de hidrocarburos líquidos con 274 Mbd en 2024 (Pemex 2025c). n nPor su parte, el gas natural presentó una tendencia a la baja. La producción se redujo de 4.8 MMMpcd en 2019 a 4.5 MMMpcd en 2024. Aunque entre 2021 y 2023 se observó una recuperación temporal, ésta no logró mantenerse. n nLos resultados contrastan con las metas fijadas al principio de la pasada administración federal. En 2019, Pemex estableció la meta de producir 2.6 Mbd, es decir, la producción de hidrocarburos líquidos fue 34.6% menor a la meta. Sin considerar condensados, la meta fue 46.1% menor. Incluso frente al ajuste de la meta en 2023, a 1.8 Mbd, la producción no alcanzó el objetivo (Cámara de Diputados 2021, 2024). n n2.2 Finanzas públicas n nIngresos n nLos ingresos totales de Pemex entre 2019 y 2024 presentaron una evolución volátil. Al desagregarlos, se observa que los ingresos por ventas de bienes mantuvieron en promedio 526 mil 496 mdp, mientras que otros ingresos, donde se concentran las transferencias del Gobierno Federal, mostró en promedio ingresos de 264 mil 798 mdp y fue el principal factor detrás de los cambios en el total de sus ingresos (Figura [t:balance]). n nEn 2021 y 2022, el concepto otros ingresos representaron el 44.0% y 47.6% de los ingresos totales, respectivamente. Si bien, en años anteriores se tuvo una participación de este concepto, fue inferior al 20% con excepción de 2016. Esto refleja que el incremento de los ingresos fue por las aportaciones recibidas, más que a una mejora en la operación de la empresa. n nGastos n nEl gasto de Pemex entre 2019 y 2024 presentó una trayectoria variable, con un promedio anual de 763 mil 914 mdp. Dentro de su composición, el gasto de operación, que incluye servicios personales, pensiones y jubilaciones, entre otros, mostró una evolución promedio de 240 mil 211 mdp. n nEl gasto de inversión física representó en promedio 317 mil mdp. Este concepto presentó un incremento: de 2020 a 2021 fue de 23.5%, y de 16.1% de 2021 a 2022. El incremento se debió a los proyectos de infraestructura la Refinería Olmeca en Dos Bocas y el Plan Nacional de Refinación. n nPor su parte, el gasto de intereses y de deuda, representó el 17.4% del gasto total, nivel superior al observado entre 2014 y 2018, cuando promedió 13.9%. Este rubro no es el mayor, pero ha limitado su gasto de inversión n nBalance financiero n nA partir de 2021, el balance financiero de Pemex ha mostrado resultados positivos. Sin embargo, estos resultados no reflejan una mejora en su operación financiera, sino el aumento de los otros ingresos, es decir, las transferencias realizadas por el Gobierno Federal. Sin estas aportaciones extraordinarias, la empresa habría registrado déficits, en promedio, de 237 mil 417 mdp. n n2.3 Apoyos del gobierno federal n nEl costo de apoyar a Pemex para el gobierno federal, entre 2019 y 2024, fue de 2.4 bdp. Los principales apoyos fueron las aportaciones patrimoniales y la reducción en la tasa de DUC. n nLas aportaciones patrimoniales fortalecieron su posición financiera, mientras que la reducción del DUC operó como un alivio fiscal: no generó ingresos adicionales para Pemex, pero sí un menor pago de impuestos y derechos, incrementando su flujo de efectivo. n n3 El futuro de Pemex n nEl presupuesto previsto a partir de 2026 constituye el primer paso para poner en marcha el Plan Estratégico 2025–2035. Por ello, resulta fundamental examinar las metas, los instrumentos de financiamiento y el presupuesto contemplado en los rubros más relevantes del Plan. n n3.1 Plan Estratégico 2025-2035 n nEl Plan Estratégico 2025-2035 de Pemex se presenta como un instrumento que articula su operación técnica y financiera en el mediano y largo plazo. En él, se establecen metas en materia de exploración, extracción y refinación. Además, se definen mecanismos de financiamiento y capitalización. n nMetas n nIncrementar reservas/producción de al menos 10 años. n nExtracción de 1.8 Mbd. n nDesarrollar campos prioritarios. n nAumentar producción de 43% de gasolina y 68% diésel. n nDisminución de la deuda 20.8% a 2030 . n nFinanciamiento y capitalización n nNotas pre-capitalizadas por 12 mil mdd. n nInversiones por 250 mil mdp. n nAl menos 50% de la inversión por banca de desarrollo. n n3.2 Presupuesto futuro n nExploración y extracción n nSe prevén 251 mmdp , lo que representa una disminución de 8.05% respecto al presupuesto aprobado en 2025, aun cuando esta actividad es central para sostener la producción futura . n nRefinación n nEl Plan estima recursos anuales en promedio de 17 mmdp hasta 2035, superior los 12 mil mdp ejercidos en la administración pasada dentro del Plan Nacional de Refinación . Esto refleja una intención de ampliar gradualmente la inversión en este rubro . n nServicios personales n nSe prevé un gasto de 111 mmdp, lo que representa un aumento de 4.2% en comparación con 2025. Sin embargo, este crecimiento contrasta con la proyección a partir de 2026, que estima un incremento de 1.1% anual. n nSi bien el documento reconoce que la mayor parte de estos recursos provendrán del Presupuesto de Egresos de la Federación, también se anticipa que las inversiones apoyadas por la banca de desarrollo desempeñarán un papel importante para complementar la inversión, lo que subraya la dependencia de Pemex tanto de los recursos fiscales como del financiamiento público-privado para materializar sus metas estratégicas. n n3.3 Balance financiero futuro n nEn el Plan Estratégico Pemex contempla desde 2025 hasta 2035 un balance positivo. Para 2025 y 2026, este será inferior al de lo siguientes años, los cuales son apoyados por transferencias. Sin embargo, al revisar el balance financiero presentado ante el Consejo de administración de Pemex estos presentan desde 2027 hasta 2031 resultados negativos (Pemex 2022, 2025a, 2025b). n n4 Implicaciones de política pública n nEl Plan Estratégico 2025–2035 plantea que Pemex alcance una producción de 1.8 mbd y balances positivos, con la expectativa de dejar de recibir aportaciones del gobierno federal a partir de 2027. Sin embargo, los recursos contemplados para 2026 presentan discrepancias: una reducción de 8.05% en exploración y extracción, un aumento en refinación respecto a lo ejercido en la administración pasada, y un gasto en servicios personales. Estas diferencias ponen en duda la capacidad de Pemex para cumplir sus metas con los recursos previstos en el corto plazo. n nLos mecanismos de financiamiento, como la participación de la banca de desarrollo, el FONADIN y las notas pre-capitalizadas, ofrecen alternativas para ampliar la capacidad de gasto más allá del presupuesto. No obstante, su diseño y ejecución serán determinantes, ya que, aunque no necesariamente se registren como deuda pública, sí implican compromisos para la Federación.